Entre otras, facilitar la participación de la familia, modificar contenidos en ESO y mejorar formación inicial y permanente del profesorado
Considera esencial superar el bajo nivel socioeconómico de las familias canarias, pero ello no es óbice para que el sistema educativo apueste por la compensación de las desigualdades inyectando más recursos donde más se necesitan.
Entiende que es imprescindible la corresponsabilidad de todos los agentes educativos para superar el actual retraso
La Federación de AMPAs Galdós considera que, sin sacralizarlas, es preciso tener en cuenta las orientaciones incluidas en el documento de expertos de la OCDE sobre la situación de la Educación en Canarias. Una situación que no es en modo alguno satisfactoria, con bajos niveles de nuestro alumnado en las competencias básicas analizadas por PISA: lectura, matemáticas y ciencia.
Para la Galdós es muy preocupante que PISA señalé la enorme diferencia con otras comunidades autónomas, al indicar que un 39% de las familias de las Islas se encuentran en niveles socioeconómicos bajos, frente al 29% de media estatal y el 15% de la OCDE
Pero esa circunstancia no exime al sistema educativo de sus responsabilidades, ni de su obligación de combatir las desigualdades y generar condiciones que faciliten el aprendizaje y el éxito escolar de los alumnos y alumnas procedentes de entornos desfavorecidos, inyectando más recursos donde más se necesiten.
Asimismo, la Federación comparte la necesidad de mejorar la formación inicial del profesorado, especialmente en Secundaria, y de estimular una formación continua que no puede quedar a expensas de la mayor o menor voluntad de cada docente. Igualmente, considera esenciales los cambios metodológicos en una escuela del siglo XXI que sigue, muchas veces enseñando como en el XX, desaprovechando la aportación de las nuevas tecnologías. Y, también, la revisión de los contenidos de los curriculum de Secundaria.
Por debajo
Para la Galdós, si bien es cierto que PISA señala que una vez corregidos los aspectos socioeconómicos del alumnado, los centros públicos canarios obtienen mejor rendimiento que los privados, no lo es menos que unos y otros, privados y públicos, están por debajo de sus homólogos de otras comunidades autónomas.
“Compartimos con los expertos la necesidad de una mayor participación de las familias en la vida de los centros y en la educación de sus hijos e hijas”, señalan.
Por último, la Federación Galdós entiende que no se trata de señalar a nadie ni de escurrir el bulto, sino de asumir responsabilidades por parte de la administración, el profesorado, las familias y los propios estudiantes para superar el retraso que padecemos en materia educativa.






